Para prever lo que hará una persona no siempre es necesario conocerlo a fondo, basta saber el rol que desempeña y con eso conocer sus normas y metas. El rol social siempre supera al individuo porque en estos tiempos no existe tal cosa. Todos somos sociedad, roles y normas, todos somos un montón de ideas que nos han forjado y nada más.
Te lo he dicho las últimas veces que nos vimos, yo no soy nada, no busco objetivos y no tengo interés. Seré muy terco. Yo no te culpo por tus ganas de no entenderlo, para mí el futuro está acá, está en el lenguaje y en mi cerebro, pero es irreal, vano, no sucede nunca y no proyectaría objetivos ahí, donde hay vacío. Si hablamos bien de nuestros objetivos a futuro es solamente por una cosa, porque también hablamos bien del pasado y ambos nos conforman, todo lo podemos interpretar y cambiar, pero adivina qué: el presente es inconformidad, gris, y ahí vivimos. Yo no renuncio al futuro, pero mis objetivos no saben de abstracción, suceden sin premonición, suceden acá y así me siento vivo.
Tal vez no necesites conocerme tanto, a eso me refiero, tal vez en este momento me conozcas en realidad más de lo que crees, aunque no tengas detalles sobre mí. Lo demás podés suponerlo, y yo también de ti.

No hay comentarios:
Publicar un comentario